Stray Kids enloquece a sus fans en un histórico debut en Rock in Rio
El grupo de K-pop surcoreano hizo historia al ser el primer cabeza de cartel del género en el icónico festival brasileño.
Vía Billboard Español · Sigal Ratner-Arias

Stray Kids se convirtió en el primer grupo de K-pop en encabezar el prestigioso festival Rock in Rio, marcando un hito para el género en Brasil. El concierto fue una explosión de energía con coreografías intensas y una interacción constante con una multitud entregada. El grupo demostró su entusiasmo por reencontrarse con sus fans brasileños, dejando al público con ganas de más.
La escena musical brasileña ha tardado en reconocer la magnitud del K-pop, un fenómeno que ha arrasado a nivel global. Sin embargo, este paradigma comenzó a cambiar cuando Rock in Rio decidió dedicar por primera vez una noche completa de su Palco Mundo a este género musical. La responsabilidad de cerrar esta histórica jornada recayó sobre los hombros de Stray Kids, quienes no defraudaron las altas expectativas.
El viernes, 11 de septiembre, fue la fecha señalada para este debut memorable. Los ocho miembros del grupo, Bang Chan, Lee Know, Changbin, Hyunjin, Han, Felix, Seungmin e I.N., eran, sin duda, los artistas más esperados del día. Desde las primeras horas, los fieles STAYs, como se conoce a sus seguidores, invadieron la Cidade do Rock, equipados con lightsticks personalizados, camisetas del grupo y abanicos, evidenciando una palpable anticipación por reencontrarse con sus ídolos en tierras brasileñas.
La respuesta de Stray Kids estuvo a la altura del entusiasmo de sus fans. El grupo clausuró la programación del Palco Mundo con un espectáculo explosivo. La actuación estuvo marcada por coreografías intensas, una selección de éxitos que abarcaban diversas etapas de su carrera y una interacción constante con una multitud que no dejó de corear ni un segundo. Este reencuentro era algo que los propios miembros anhelaban, como habían expresado en una entrevista previa al festival con Billboard Brasil, donde manifestaron su emoción por volver a ver a sus seguidores brasileños. En el escenario del Rock in Rio, bastaba con observar al público para confirmar que el sentimiento era recíproco.
El concierto arrancó con una secuencia de temas como "DOMINO" y "BOUNCE BACK", que elevaron la energía a cotas máximas desde los primeros compases. La intensidad se mantuvo con "Thunderous" y "MANIAC", interpretadas con coreografías precisas y ante una Cidade do Rock abarrotada que cantaba al unísono. En este primer segmento, los integrantes lucieron estilismos inspirados en la moda urbana, combinando prendas deportivas en tonos azules, negros y blancos con vaqueros, camisetas sin mangas y diversos accesorios, logrando mantener la identidad individual de cada miembro sin perder la cohesión visual del grupo. Entre cada canción, la formación se desarmaba y rearmaba rápidamente, con los artistas moviéndose por todo el escenario, encontrando incluso tiempo para bromear y conversar con sus fans.
La estética del show evolucionó durante las interpretaciones de "DIVINE" y "God's Menu". Los cantantes cambiaron sus atuendos deportivos iniciales por otros predominantemente blancos con claras referencias a la vestimenta tradicional coreana. Los bailarines, por su parte, reforzaron esta inspiración con ropa en blanco y negro, sombreros y largas cintas de tela que se integraban con gracia en la coreografía. Un momento particularmente simpático fue cuando, durante "Chk Chk Boom", los miembros se atrevieron a probar algunos pasos de samba en el escenario, provocando ovaciones aún más fuertes por parte de la entusiasta multitud.
A lo largo del setlist, canciones como "S-Class", "LALALALA" y "God's Menu" ofrecieron un repaso por las distintas fases de la trayectoria del grupo, mientras que los temas de su trabajo "THIS & THAT" mostraron su faceta más reciente. Los guiños al público brasileño no cesaron, culminando con el intento de samba durante "Chk Chk Boom". En la recta final del concierto, la energía se intensificó aún más. Fuegos artificiales, pirotecnia y un espectacular juego de luces inundaron el escenario, mientras los Stray Kids corrían, saltaban y aprovechaban al máximo cada uno de sus últimos minutos junto a sus fervientes fans brasileños. El momento cumbre de la interacción con el público local llegó cuando Bang Chan, en uno de los instantes más distendidos, cantó un fragmento de "Ai Se Eu Te Pego", el archiconocido éxito de Michel Teló. El público reconoció al instante la sorpresa, acompañándolo en el estribillo y vitoreando con aún más fuerza. Fue un debut histórico, ruidoso y, sobre todo, dejó a la Cidade do Rock con un deseo insaciable de más. Ojalá esta haya sido solo la primera de muchas noches de K-pop en Rock in Rio.
