NoticiasActualidad · 27 de agosto de 2026

Familias inmigrantes pierden dinero en vuelos y exámenes médicos tras la pausa global en citas de visado de EE. UU.

La suspensión de citas para visados en consulados de EE. UU. genera incertidumbre y pérdidas económicas para miles de solicitantes, mientras los tribunales cuestionan la legalidad de la medida.

Vía BeLatina · BELatina Daily

Familias inmigrantes pierden dinero en vuelos y exámenes médicos tras la pausa global en citas de visado de EE. UU.

Solicitantes de visado para Estados Unidos han recibido notificaciones de posposición de sus citas en embajadas y consulados de todo el mundo, causando importantes pérdidas económicas. El Departamento de Estado justifica la medida por la necesidad de formar a sus funcionarios en la evaluación de la carga pública, un criterio que determina si un inmigrante podría depender de la asistencia gubernamental. Esta pausa, sin fecha de reanudación, afecta a miles de familias y ha provocado una moción de emergencia en los tribunales, que la consideran contraria a decisiones judiciales previas.

Miles de solicitantes de visado para Estados Unidos en todo el mundo han recibido esta semana correos electrónicos informándoles de la posposición de sus citas en las embajadas y consulados estadounidenses. Esta situación, según informaciones iniciales, ha generado un profundo malestar y pérdidas económicas considerables para muchas familias que ya habían invertido en viajes y trámites. La noticia llega en un momento de gran sensibilidad y ha provocado reacciones tanto de afectados como de entidades legales.

El Departamento de Estado ha explicado que esta interrupción es necesaria para que los funcionarios consulares completen una nueva formación sobre la evaluación de la "carga pública". Este es un concepto legal clave utilizado para determinar si un solicitante de visado podría depender de la asistencia gubernamental una vez en Estados Unidos. Sin embargo, no se ha proporcionado un cronograma claro sobre cuándo se reanudarán las citas, dejando a miles de personas en un limbo burocrático y financiero. Esta falta de claridad añade una capa de angustia a un proceso que ya es de por sí complejo y largo.

El momento en que se produce esta pausa no ha pasado desapercibido. La suspensión comenzó pocos días después de que jueces federales anularan un intento de la administración estadounidense de bloquear visados a ciudadanos de 75 países por motivos de carga pública, argumentando que las suspensiones generalizadas por nacionalidad violan el requisito legal de realizar evaluaciones individuales. Los demandantes en ese caso ya han presentado una moción de emergencia, sosteniendo que la nueva pausa de citas parece contradecir directamente la sentencia del tribunal y han solicitado la intervención judicial.

La carga pública es una disposición de larga data en la ley de inmigración estadounidense que permite denegar un visado o una tarjeta de residencia a cualquier persona que se considere probable que se vuelva principalmente dependiente de la asistencia gubernamental. La evaluación debe ser individualizada, considerando factores como la edad, la salud, las finanzas, la educación y las perspectivas de empleo. Aunque una norma anterior había restringido el alcance de lo que podía considerarse, esta fue revocada en julio de 2026, otorgando a los funcionarios consulares una discreción más amplia para ponderar una gama más extensa de beneficios en sus evaluaciones.

Los solicitantes más afectados son cónyuges, padres, hijos y hermanos de ciudadanos estadounidenses, así como familiares de titulares de la tarjeta de residencia y trabajadores patrocinados por empleadores. Muchos de ellos han dedicado meses o incluso años a un proceso que implica el pago de tasas, la recopilación de documentos, exámenes médicos y, en algunos casos, viajes internacionales para llegar a un consulado. Una posposición sin fecha de finalización significa la posible pérdida del dinero ya invertido en vuelos, hoteles y citas médicas, sin garantía de que los documentos o exámenes que caduquen durante el retraso no deban repetirse, implicando costes adicionales y una mayor espera.

La situación es especialmente crítica para los solicitantes de la Lotería de Visados de Diversidad (Diversity Visa), que tienen una fecha límite estricta del 30 de septiembre, al finalizar el año fiscal federal. Perder esa fecha elimina por completo la elegibilidad, independientemente de lo avanzado que estuviera el solicitante en el proceso. El Departamento de Estado no ha ofrecido respuestas sobre la duración de la pausa, si los solicitantes mantendrán su lugar en la lista o cuándo se emitirán nuevas fechas. Por ahora, la única certeza es el correo electrónico que les insta a esperar otro correo electrónico, sumiéndolos en una profunda incertidumbre.

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